Por fin algo interesante para las adolescentes más coquetas. Así quizá, no tengan que asaltar el arsenal de pinturas de sus madres o hermanas mayores por un tiempo.
Spriengfield Cosmetic. Su línea cosmética de este otoño es very años 50.
Bajo el lema «I´m not a diet», nos presenta vaselinas en deliciosas copas de helado dignas de ser servidas, por lo menos, en Tommy Mel´s.
O en tarrinas «Take away» con sabores sorprendentes:Gofre, sorbete de mandarina o frambuesa.
Bálsamos labiales en latas de refrescos de cola, banana y naranja.
O en formas de botellas con nombres de cócteles: San Francisco, Malibú o piña colada.
Lip gloss en cucuruchos que recuerdan a los que puedes comprar, en los carritos de venta de helado que hay en las playas de Californía mientras suenan los Beach Boys.
Con estos sabores y aromas, no me extraña que este otoño nadie se ponga a dieta.
La opinión de Soficó.
La verdad es que son unos estuchitos muy monos. Yo ya se le he dicho a Mum que si quiere que dé mi opinión me los va a tener que comprar para probar como las profesionales.










No se me ocurre nada más horrible, para que me de un dulce infarto cerebral, que abrir la puerta de mi casa, y encontrarme a una Ángela Merkel enana, diciéndome: «Susto o Golosina». El susto me lo llevo sí o sí y además, seguro que me quita las golosinas.