¿Los malos siempre pierden?

Como decía un personaje de Oscar Wilde “Los buenos acaban bien y los malos acaban mal. Eso es ficción”

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Efectivamente porque la realidad y la auténtica naturaleza humana nada tienen que ver con los personajes, sobre todo si están viviendo dentro de un cuento.

Para triunfar no se deben de tener muchos escrúpulos y quizá esa información no está registrada en el ADN de las personas “buenas”.

Por supuesto cuando eres niño es necesario aprender una serie de normas morales, para poder andar por el mundo sin meterte en problemas y es mejor que creas que si eres bueno, al final recibirás tu recompensa aunque en realidad nunca llegue.

Ahora que hablamos de buenos y malos recuerdo que hace nada Espiro Freire ha publicado “Los malos de los cuentos”. Una guía que sirve de ayuda para identificar y eludir a esas personas dañinas que andan sueltas por el mundo.

El mal existe y debemos, según la escritora, estar alerta. Para ello hace un recorrido literario por los cuentos y las leyendas con las que antes nos ponían a la defensiva ante los monstruos que viven entre nosotros.

Bueno, no sé si estoy plenamente de acuerdo con ese planteamiento porque realmente creo, que todas las personas tienen un porcentaje de maldad y otro de bondad en su interior.

Eso sí, la balanza se precipita hacia un lado o hacia otro dependiendo de esos porcentajes. Si fuéramos absolutamente buenos unos y puramente malos otros, no seriamos personas, si no personajes planos, sin matices.

Un punto de vista que me gusta más, es el que la colección Cuentos de Colores nos plantea.

Por un lado puedes leer la historia de Cenicienta y al darle la vuelta, puedes leer la historia de las hermanastras y las razones que tuvieron para hacer lo que hicieron.

De esta forma los niños pueden entender que ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos. Así pueden llegar a tener un punto de vista más real. Y eso me gusta.

Que paséis un buen día y que seáis… ¿buenos?. Mejor que seáis listos ¿no?

La opinión de Soficó. 10 años.

Pues a los malos siempre les va mal, yo tengo una compañera de cole que es una bruja y nadie quiere ir con ella.