Un teatro dentro de una caja de cerillas

Ya os comenté que me apasiona hacer maquetas de teatros. En una ocasión, encontré unos muy divertidos que eran del tamaño de una caja de cerillas. De hecho lo son, los llaman “Matchbox Theatre”.

Dentro de las cajitas viene todo lo necesario para montar en teatrillo, instrucciones incluidas, aunque no son muy necesarias porque son sencillísimos de construir. Sólo necesitas encajar las piezas, más o menos tardas unos cinco minutos, pero el resultado es muy chulo.

“La Comedia dell´arte” Un teatro clásico.

“Casper & Consorten” es un Punch & Judy, el teatro típico de guiñol.

O “Curiosa Cabinett” en este caso es un espectáculo de magia.

Estos son algunos de los modelos que podéis encontrar en Curiosity Shop. 

Una pequeña tienda en el corazón de Madrid que frecuento ya ni si quiera recuerdo, hace cuántos años. Entrar allí, es entrar en otro mundo. Cajas de música de todos los tamaños, juguetes de latón, caleidoscopios, bolas de cristal con paisajes nevados y teatros de todas las épocas y estilos. Una tienda muy recomendable para encontrar un regalo, con mucho sabor, esta Navidad.

La opinión de Soficó.

Son graciosos y divertidos, además muy fáciles de montar!!!!

Las teatreras

Hubo una vez un tiempo en el que no existía Internet, ni la Nitendo, ni la PSP, ni los IPHONE… ni si quiera se había oido hablar de la televisión. En ese tiempo existía el teatro.

Tengo aficción por los teatros, en concreto por los teatros de papel conocidos popularmente como los “Toy Theatre” o los “Halfpenny editors”. Este tipo de teatritos nacieron en 1811 gracias a William West y J.K Green.

Me apasiona el teatro de papel quizá porque es un espacio en él que puede ocurrir cualquier cosa. Donde nacen y mueren historias o simplemente continúan y podrían ser infinitas. ¿Y no era eso lo que hacíamos, cuando jugábamos y nos inventábamos personajes, a los que les ocurrían cosas? Pensábamos, hablábamos y actuábamos por ellos. Era nuestro mundo, un mundo imaginario donde estimulábamos constantemente nuestra fantasía. Ahora todo eso ha acabado. Ya no hace falta crear nada. La máquina o el ordenador plantea el juego, crea los personajes, nos marca las reglas y nosotros sólo tenemos que seguirlo y pasar fases y fases hasta terminar. Quizá nos ayude a desarrollar  destreza o agilidad mental pero no la fantasía. Con nuestra imaginación nos desahogábamos de todo lo que nos pasaba durante el día. Ahora cómo es ese deshago ¿Apretar los botoncitos con más rabia?.

Este teatro lo encontré en la tienda de Benjamin Pollocks.en Coven Garden. Es un lugar muy curioso lleno de teatrillos, marionetas y demás. Creo que pasé, casi tres horas allí dentro, mirándolo todo. Esta pieza es un homenaje al teatro de sombras turco,aunque la obra que se representa es de origen húngaro.

La ventaja que yo le veo, es que cuando te cansas de representar esa obra, puedes hacer otros personajes con cartulinas negras, e inventarte el guión que más te apetezca.

Sólo tienes que dibujarlos, recortarlos y pegarlos a una pajita o palo largo de brocheta para poder moverlos en el escenario. Fácil ¿no?

Así lo vé Soficó.

Me gusta y no me gusta la imaginación. Me gusta porque es muy bonito tenerla. No me gusta porque puedes pensar cosas horribles, como:¡ y si hay un zombie! o algo así.